miraCLIKEA para ver galeria de fotos CLIK .LAURA LEGAZCUE bailarina y coreografa fotos-OREMOS POR NUESTRO PAIS-
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- CHARRUA( uruguaya ,oriental o yorugua)------------------la primer CHARRUA( uruguaya ,oriental o yorugua) que fue jurado del Metropolitano de Tango y del Jurado Mundial ,por merito propio,ahora seleccionada como "maestra reconocida mundialmente",dara un Seminario de Alta Intensidad en el Mundial.No solo es futbol mundial el Uruguay."Tanguera Ilustre de Buenos Aires" "Condor de Oro de San Luis,Argentina....Quien es? L.L. pasion,voluntad y tecnica.Tecnica,voluntad y pasion.Abriendo caminos para Uruguay,embajadora cultural de este Paisito que es un gran Pais con mayuscula. -------------------------------------------------------------- Ver .The one,en Apoteosis Tanguera,España..........................................................................................................................

martes, 16 de agosto de 2011

MARIA NOEL ALVAREZ

Inicio Indice Temático Acervo Cultural y Patrimonial D15 Desafíos culturales del futuro
D15 Desafíos culturales del futuro
Acervo Cultural y Patrimonial
por María Noel Álvarez
martes, 30 de junio de 2009
Con Olivier Poivre d’Arvor, de paso por Montevideo
¿Puede un país pequeño ser visible culturalmente en un mundo globalizado?, ¿se puede con pocos recursos cambiar la imagen de un país? ¿Es posible construir imágenes culturales fuertes que sirvan como instrumento para reposicionar la cultura de un país en un contexto internacional? ¿Resultaría posible a través de políticas públicas creativas sacudir y proyectar a un país como Uruguay, hace tiempo adormecido en los laureles de su pasado? ¿Qué retos deberá afrontar la cultura en el futuro? Olivier Poivre d’Arvor, escritor, diplomático y difusor cultural francés, realizó una breve visita a nuestro país, invitado especialmente por la embajada de Francia, y en una sincera charla dialogó en exclusiva con Dossier.


Vea el artículo en formato revista (pdf), clic aquí
¿Cuál es la finalidad de su visita a Uruguay?

Actualmente, me encargo del conjunto de acciones culturales entre Francia y el exterior, y cuando reflexionamos junto con la ministra sobre qué países tendrían prioridad, surgieron en este orden: los países de Europa, Turquía y Rusia, el Medio Oriente, África (ya que varios países son ex colonias francesas), los países emergentes como Brasil, Estados Unidos y, por último, América Latina. Verdaderamente me da mucha tristeza que no nos demos cuenta de la importancia de este continente y de la importancia de seguir invirtiendo en las relaciones entre Francia y Europa en general con América Latina. Lamentablemente las políticas culturales no son muy ambiciosas, de hecho, yo había propuesto dedicar un año entero a Latinoamérica para 2011 o 2012, y ahora surgieron algunas complicaciones. Me da mucha pena porque siento a América Latina muy cercana a nosotros por la historia, por la migración, porque muchos intelectuales latinoamericanos vivieron en París. Creo que hay que hacer grandes esfuerzos junto con nuestra embajada, y por mi parte estoy dispuesto a hacer un esfuerzo financiero en 2010 para apoyar varios proyectos uruguayos.

¿Está abierto entonces a recibir proyectos o trabajos de artistas uruguayos que puedan difundirse en el exterior?

Sí, acabo de ver el trabajo de Margaret White que me gustó mucho, y estoy abierto a recibir proyectos culturales uruguayos que merezcan ser mostrados. Dentro de las áreas del cine, teatro, artes plásticas, literatura, música y danza estoy dispuesto a ayudar en lo que sea necesario. Creo que hay que reencontrar los lazos perdidos entre París y Montevideo.

No es su primera visita a nuestro país. ¿Qué le atrae de un país como Uruguay y qué concepto se tiene de él en Francia?

Siempre me interesó la mundialización y en especial los pequeños países y el trasfondo de su identidad. Es interesante hacerse la pregunta de si un país pequeño puede existir dentro de un marco mundial, preguntarse cuál es la identidad uruguaya. Me interesa observar cómo los artistas que viven acá, que según mi criterio son los más visionarios, viven y perciben esta situación de formar parte de un país de tres o cuatro millones de habitantes dentro del fenómeno de la mundialización. Y creo que se desenvuelven muy bien, hay excelentes artistas plásticos aquí con una larga tradición e influencia de Figari y Torres García. Desde mi último viaje en el año 2002, se ha invertido en la cultura, un ejemplo de ello es el Teatro Solís que con su reapertura quedó muy lindo, vengo de visitar también una antigua cárcel que será convertida en un museo de arte contemporáneo [la ex Cárcel de Miguelete]. Creo que este país tiene interés de invertir en la cultura y ésa es la clave para proyectarse al exterior. Cuando se menciona Montevideo o Uruguay en Europa o en Francia, las imágenes que se asocian inmediatamente son el fútbol, la carne, pero no hay imágenes culturales fuertes. El gobierno tendría que invertir más en eso.

Ése es el mayor problema, usted con su experiencia como gestor y difusor cultural, ¿de qué forma cree que se podría ayudar y apoyar económicamente a la cultura?

Una buena idea sería crear un encuentro internacional en Montevideo. Un buen ejemplo es Bilbao, un pueblo del país vasco español que conozco muy bien: cuando construyeron el museo de Guggenheim, lograron cambiar completamente la imagen de la ciudad. Aquí habría que invertir en un edificio que sea una gran obra arquitectónica que provoque la curiosidad, llame la atención y cuya imagen el mundo entero asocie con el país. París se asocia con la Torre Eiffel; Sídney con la Ópera, pero el problema es que no hay una imagen física inmediata que venga a la mente con Montevideo.

O sea que lo que usted plantea es que Montevideo tendría que buscar un símbolo, una imagen para asociar.

Exactamente, eso es lo que falta. En Berlín, está la puerta de Brandemburgo; en Nueva York, la estatua de la Libertad; en Roma, la Fontana di Trevi; en Río, el Corcovado. Acá falta producir una imagen fuerte, arquitectónicamente hablando, un edificio o una obra dedicada a la cultura o a un hecho determinado, y realizar un encuentro internacional que atraiga a personas influyentes. Creo que la inteligencia gobierna en el mundo más que las industrias, es cuestión de lograr poner algo de moda que atraiga a personas de todas partes del mundo. Quizás Uruguay tiene una imagen de seriedad que, a mi juicio, habría que tratar de combatir. Es cuestión de trabajar una buena comunicación y de tener creatividad para poder cambiar la imagen de un país. Uruguay no debe resignarse por el hecho de ser un país pequeño en medio de dos grandes vecinos, y debe animarse a inventar algo, los elementos los tiene: mar, un pueblo con historia, por mencionar algunos. Este país tiene que dejar atrás la nostalgia de los años cincuenta y utilizar la riqueza y la grandeza de esa época en materia artística y comercial para construir su propia imagen de cara al futuro.

Si bien desde hace un tiempo aquí se celebra el día del patrimonio, que año a año convoca a más personas, creo que falta concientizar aún más al Estado y por ende a los habitantes, sobre el valor de la conservación que existe en Europa, ¿de qué forma se puede lograr eso?

La revelación, la verdad, viene siempre del exterior, no del interior. Es decir, que es necesario que personas que no sean uruguayas les digan que tal o cual cosa vale la pena. Se debería crear un evento internacional en torno a la arquitectura, o una especie de bienal, o un gran festival de cine o de moda que reposicione a Montevideo. Habría que explotar más la imagen marítima de esta ciudad, se trata de uno de los primeros puertos sobre el Río de la Plata, y culturalmente no se acompaña esa tradición de negocios, de intercambios. La pregunta que deben hacerse es ¿cómo se puede valorar eso? A Uruguay, con todo respeto, le falta ‘desear’, soñar más, la vida es muy corta, hay que soñar y no hay que ser tan serio. En Francia, la Torre Eiffel es una locura, Versalles es una locura, el Castillo del Loira es una locura, el festival de Cannes es una locura, pero no hay que tener miedo de hacer cosas.

¿Cree que sería bueno que el Estado incluyera políticas culturales en la enseñanza para colocar una dosis de cultura desde temprana edad?

Eso es capital para el desarrollo de un país. Cuando la persona tiene entre 10 y 15 años es cuando puede formarse, es fundamental. Pero insisto, en un mundo globalizado es muy importante la ‘marca’ del país. Francia, Italia, Brasil tienen su marca, a Uruguay le falta su propia marca, y a veces un edificio puede resumirla.

¿El hecho de que usted sea un escritor, que haya fundado su propia compañía de teatro y sea actor, y que haya vivido la cultura ‘desde adentro’, le hace más fácil hoy difundirla o darse cuenta de lo que ésta necesita, en contraposición con quienes la ven ‘desde afuera’?

Probablemente sea así. De todas formas, soy un convencido de que la creatividad es capital, los países que se distinguirán o sobresaldrán serán los que tengan creatividad e inteligencia. Pero la riqueza está allí, en esos conceptos y no en temas económicos e industriales.

Un claro ejemplo de lo que usted menciona lo está siendo la producción audiovisual nacional, que simplemente con una ‘buena idea’ ha logrados grandes premios internacionales sin tener los medios económicos para majestuosas producciones cinematográficas.

Es eso justamente lo que hay que lograr en todas las áreas. Montevideo es una gran ciudad que debe encontrar la visión internacional. Y tendría que haber además mujeres y hombres políticos visionarios porque eso es muy importante para llevar grandes ideas adelante.

¿Qué desafíos cree que deberá afrontar la cultura a nivel mundial en los próximos años?

Un desafío será, en primer lugar, lograr que la cultura sea más accesible a un número mayor de personas. Estamos aún lejos de eso, ya que en muchos casos la cultura sigue estando en manos de una elite; el segundo desafío es cómo vamos a lograr ser al mismo tiempo un ciudadano francés o uruguayo y a la vez un ciudadano del mundo, es decir lo local y lo global junto. Es difícil hoy definir lo que es la cultura francesa, ya que está hecha no sólo por quienes viven en Francia sino también por africanos, caribeños, entre otros. La identidad cultural ya no estará asociada a un territorio, y de a poco, se perderán las fronteras, las banderas. Por eso creo que los países pequeños jugarán un papel fundamental y deberán ser muy creativos; en el caso de Uruguay las empresas de comunicación deberán trabajar fuerte para buscar y definir cuál es la marca que identifica a este país.

Fotos: Rodrigo Lopez

María Noel Álvarez. Licenciada en Comunicación por la Universidad Católica del Uruguay. Periodista. Conductora y productora de radio. Asistente académica de la Cátedra Unesco
de Comunicación

No hay comentarios: